• Estamos en plena temporada de alcachofas,  que durará hasta abril, aunque para ese mes ya estarán un poco “espigadas”, con lo cual aprovechad ahora. Además son “depurativas”, con lo cual nos vendrán fenomenal para prepararnos para estas fiestas, o bien para tomarlas después de las mismas, en la cura que hacemos casi todos tras tantas comidas y cenas.

    A mí me encantan, y aunque las hay en conserva, que están muy buenas, comer unas frescas es una delicia y las mejores, desde luego, las que vienen de Navarra o la Rioja. Así que si podéis, consumirlas de esa zona

    El problema que tienen, es que si no se tiene cuidados, cuando las pelamos para cocer se quedan negras, pero para solucionar esto os voy a dar un truco que me dijo mi amiga Marta, que es una experta cocinera. Si cocináis la alcachofa con todas las hojas, como las que se quedan negras son las superficiales, si luego una vez cocidas las peláis, los corazones quedan blanquitos. También me han comentado que si las rociáis con limón también evitáis ese problema, pero os doy mi palabra de honor que lo he intentado pero no lo he conseguido.

    Bueno pues una vez contado el “truco”, empiezo con los ingredientes, para 4 personas necesitaréis:

    • 1 kg de alcachofas
    • Jamón picado
    • 1 diente de ajos
    • Sal y aceite de oliva Virgen.

    Os digo 1 kilo, porque la alcachofa, tiene mucho desperdicio

    Como os habréis imaginado, la preparación es muy sencilla.

    Ponéis en una olla exprés, agua con sal. Quitáis los “rabitos” y las cocéis durante 15 minutos, contados desde que la olla empieza a silbar. Pasado ese tiempo, retiráis y escurrís. Con ayuda de un cuchillo quitáis las hojas que están negras y que son las más duras, dejando solo el “corazón” que es lo más sabroso.

    En una sartén poned un poco de aceite y cuando esté caliente incorporáis el diente de ajo, dejáis dorar y retiráis. En ese mismo aceite ponéis el jamón picadito y lo dejáis cocinar durante un par de minutos, dando vueltas para que no se queme.

    Seguidamente lo añadís a las alcachofas y movéis bien la olla, para que se impregnen del sabor y no se deshagan.

    ¡Buen apetito!

    Posted by admin @ 9:58

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